Hola, no saben por las que hemos pasado para llegar a la oficina porque el agua está por todos lados. Cruzar la calle es una hazaña,
tomar el transantiago y llegar seca es otra
tarea para un
¡¡¡superhéroe!!! Pero, sin duda, lo mejor de estos días es cuando ya llegamos a la casa y nos metemos a la
cama y aprovechamos de
leer un buen libro o ver una película con un chocolate caliente... y la que tiene suerte, comer
¡¡¡sopaipillas!!Lamentablemente, no podemos estar 100% felices con estas lluvias, porque siempre hay alguien que sale
perjudicado. Anoche, en las noticias, mostraban
los campamentos, las personas que viven en la calle,
todos mojados y sin solución. En esos minutos me pongo a pensar en lo afortunada que soy al tener una casa calientita y una
familia que me acoge y doy
gracias por todo eso. Pero tampoco hay que quedarse ahí, por lo menos nosotras estamos
recolectando ropa para llevar a alguna institución y así
colaborar con un granito de arena. Ustedes también pueden hacer algo ¡anímense!
Nos vemos.